La cirugía del abdomen o Abdominoplastia es la operación consistente en la extirpación del exceso de piel y grasa abdominal y en la corrección de la separación o diástasis de la musculatura abdominal.

Esta situación de exceso de piel y relajación de la pared abdominal se suele dar en pacientes que han tenido aumento de peso y pérdida posterior, y en el caso de mujeres que han tenido varios embarazos. La abdominoplastia consigue un abdomen más plano, más firme y una cintura más estrecha.


¿En qué consiste?

Previo a la cirugía se realiza un estudio exhaustivo del paciente para ver su estado general; analítica, electrocardiograma y valoración del anestesista son las pruebas que necesitamos. La exploración del abdomen puede poner de manifiesto en ocasiones la existencia de hernias asociadas pudiendo ser reparadas en la misma intervención.

Bajo los efectos de la anestesia general, realizamos incisiones en la zona más baja del pubis y se prolongan lateralmente. Toda la piel y grasa que hay entre esta incisión y la región umbilical se elimina. Los músculos rectos del abdomen se suturan en la línea media, lo que consigue una mejor definición de la cintura. Finalmente tiene lugar la reposición umbilical.

Según el caso, realizamos con frecuencia una liposucción complementaria de las zonas que precise para conseguir un mejor resultado. El paciente se mantiene hospitalizado uno o dos días en función de la evolución.

En todo momento estará personalmente atendido por la Dra. Prieto. Tras el alta médica, recibirá las pautas de seguimiento, curas y revisiones que deberá realizar.


¿A quién va dirigido?

  • Pacientes con exceso de piel y grasa en abdomen, por sobrepeso.
  • Pacientes con exceso de piel tras pérdida de peso, flacidez abdominal.
  • Pacientes con abdomen globuloso, abombado, por diástasis o separación de la musculatura abdominal, en el caso de la mujer tras los embarazos.


Recuperación

No suele ser un proceso muy doloroso pero sí molesto por la tensión de la cicatriz.

Los drenajes se mantienen unos días, así como el vendaje. Posteriormente deberá llevarse una faja compresiva durante un par de meses.

Deberá limitarse la actividad física y los primeros días se necesitará ayuda para levantarse y acostarse sin esfuerzos. No podrán realizarse ejercicios que a la impliquen la musculatura abdominal hasta varios meses después de la cirugía.

Es importante que el paciente no fume al menos un mes antes y después de la cirugía, ya que el tabaco contribuye a una mala cicatrización y dificulta la viabilidad de los tejidos.