Alteraciones en la forma y el tamaño de la mama pueden provocar insatisfacción. Personalizamos cada caso, eligiendo volumen y diseño del implante, adaptando base, altura y proyección, a las características y proporciones de cada paciente. Buscamos un resultado natural y mantener en todo caso la armonía corporal.


¿En qué consiste?

Realizamos un estudio exhaustivo del paciente en general y de la mama en particular. Analíticas, electrocardiograma, valoración preanestésica, ecografía y mamografía forman parte de las pruebas que le vamos a prescribir. Elegiremos la vía de abordaje (periareolar o en el surco de la mama), el plano de colocación (subfascial o submuscular), tipo de implante (redondos o anatómicos) y tamaño aproximado de los mismos. Bajo los efectos de la anestesia general se diseca la cavidad que albergará el implante, en el plano adecuado. Se extreman las medidas antisépticas mediante las recomendaciones del protocolo de seguridad de los 14 puntos. Tras la colocación de la prótesis y el cierre de las heridas, se realiza un vendaje y el paciente pasa a la sala de recuperación postanestésica.
El uso de drenajes se individualiza según el caso. Si el paciente se encuentra bien, puede regresar al domicilio esa misma noche, aunque si lo desea puede permanecer en el centro hasta el día siguiente.En todo momento estará personalmente atendida por la Dra. Prieto. Tras el alta médica, recibirá las pautas de seguimiento, curas y revisiones que deberá realizar.


¿A quién va dirigido?

  • Pacientes que deseen aumentar el tamaño de las mamas por diversas causas: morfología, post lactancia, envejecimiento natural, etc.
  • Pacientes que precisen corregir posibles diferencias en el tamaño y/o la forma
  • Pacientes con alguna malformación por falta de desarrollo


Recuperación

Suele ser un proceso que requiere reposo. El paciente tendrá limitaciones en lo que respecta a  la realización de actividades y ejercicios físicos que impliquen el uso del músculo pectoral, ya que la contracción muscular puede alterar la correcta cicatrización y mantenimiento de los implantes en la posición deseada.
Se desaconseja la conducción hasta la 2ª / 3ª semana tras la intervención, así como la realización de ejercicios en los que se trabajen los brazos y la zona pectoral.
Teniendo en cuenta estas limitaciones comentadas, el paciente podrá recuperar sus rutinas en unos 10-15 días.