A medida que envejecemos comenzamos a notar flacidez cutánea, descolgamiento, aparecen los surcos nasolabiales y de amargura, disminuye el volumen en la estructura facial y descienden los pómulos. El lifting no puede detener este proceso pero si actúa mejorando los signos más visibles del envejecimiento, tensando los músculos faciales y redistribuyendo la piel de la cara y el cuello.


¿En qué consiste?

Existen múltiples técnicas, con diferentes cicatrices, más o menos extensas en función del caso. Las incisiones parten de la línea del cabello, descienden por delante de la oreja y la rodean por detrás, cruzando o no hacia la región posterior del cuero cabelludo según las necesidades. La piel y el tejido celular subcutáneo se separan de las estructuras subyacentes, se tensan y se estiran los sistemas de sujeción facial. Posteriormente se extirpa el exceso de piel. Si presenta bandas platismales en el cuello y exceso de piel y grasa, se tratan en esta misma cirugía.Se puede realizar con anestesia local y sedación. Puede combinarse con otros procedimientos faciales.En todo momento estará personalmente atendida por la Dra. Prieto. Tras el alta médica, recibirá las pautas de seguimiento, curas y revisiones.


¿A quién va dirigido?

  • Pacientes con envejecimiento facial, que notan descolgamiento de las estructuras faciales.
  • Pacientes con flacidez facial y cervical
  • Pacientes con bandas en el cuello
  • Pacientes que quieren definir el cuello y el ángulo de la mandíbula, que noten un descenso de las mejillas, de la piel del tercio inferior de la cara, etc.


Recuperación

No es un procedimiento doloroso y la recuperación suele ser bastante rápida.
Al día siguiente de la cirugía, se retirarán los pequeños drenajes utilizados en la intervención.
El paciente precisará un vendaje durante unos 5 días y posteriormente felpa compresiva 10 días más.
En 10-12 días se retirarán los puntos y podrá retomarse la actividad cotidiana con absoluta normalidad.