La rinoplastia es la intervención quirúrgica que corrige las alteraciones y deformidades de la nariz. No es un procedimiento estándar sino una cirugía que hay que personalizar para lograr un equilibrio entre todas las estructuras de la nariz y sus pequeños detalles, con las demás estructuras y expresiones del resto de la cara.


¿En qué consiste?

Los principios básicos de la operación son modificar el esqueleto nasal, que está formado por hueso en la parte alta y por cartílago en la parte inferior. La piel no se modifica, se adapta a la nueva silueta. En muchos casos, la nariz será más pequeña pero también se puede aumentar si se desea. En la cirugía se corrigen las alteraciones del tabique si existiesen, responsables de las dificultades respiratorias que muchos pacientes presentan. La técnica empleada puede ser a través de una incisión en la parte estrecha de la columela, o a vía cerrada.
Se suele realizar con anestesia general. En todo momento estará personalmente atendida por la Dra. Prieto. Tras el alta médica, recibirá las pautas de seguimiento, curas y revisiones que deberá realizar.


¿A quién va dirigido?

  • Pacientes con deformidad de nariz, congénita o adquirida
  • Pacientes con desviación de la nariz
  • Desproporción del tamaño de la nariz con el resto de rasgos faciales
  • Dificultad respiratoria tras traumatismo o no
  • Dorso excesivamente curvo


Recuperación

El paciente puede regresar al domicilio la misma noche de la cirugía, o permanecer hasta el día siguiente.
Llevará un taponamiento ( 1-3 días en función del tipo de técnica que se haya utilizado) y una férula o escayola que se retirará a los 7 días aproximadamente.
Apenas causa molestias salvo las derivadas del taponamiento nasal.
No podrá hacer esfuerzos ni deporte en las primeras 3 semanas, aunque rápidamente se podrá incorporar a la vida normal.