La hipertrofia mamaria (aumento del desarrollo de las mamas con gran tamaño de las mismas) puede ser hereditaria o estar relacionada con la pubertad y el peso. La hipertrofia mamaria causa, con frecuencia, vergüenza en las pacientes, altera la autoestima y puede traer consigo una gran variedad de alteraciones físicas tales como dolor de espalda y cuello, irritación de la piel bajo las mamas, etc. La reducción mamaria es una buena y definitiva solución para estas mujeres.


¿En qué consiste?

La ptosis mamaria se define como la caída del complejo areola pezón por debajo de su situación normal. Puede ser el resultado de embarazos múltiples con o sin lactancia materna y a veces debido a una pérdida importante de peso. Si la paciente desea tener más hijos, no se recomienda la reducción mamaria hasta después del último embarazo.

La cirugía que resuelve ambos problemas, hipertrofia y ptosis, se denomina respectivamente, reducción mamaria y mastopexia (ascenso mamario).

Ambas intervenciones quirúrgicas se realizan de acuerdo con el mismo principio. Por un lado se corrige la silueta o forma mamaria y el pezón se coloca en una posición más alta, y por el otro lado, sobre todo en la reducción, se elimina el exceso de tejido mamario. Evidentemente esto no puede llevarse a cabo sin realizar varias incisiones,aunque el cirujano las coloca en lugares que con el tiempo pasan desapercibidos.

Existen varias técnicas de reducción y pexia mamarias. Algunas son más apropiadas que otras en función del tipo de mama de la paciente.

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La Cirugía

Antes de la intervención se realizará un estudio preanestésico que comprende un examen físico general, una analítica, y otras pruebas: espirometría, radiografía, electrocardiograma…a criterio de su anestesista, que valorará edad del paciente…etc.

Si la paciente tiene más de 35 años se debe realizar una mamografía (rayos X para ver el tejido mamario), para excluir nódulos u otras patologías. Este estudio no es necesario en las menores de 35 años o si se ha realizado recientemente una mamografía.

Es importante seguir las instrucciones generales para cualquier tipo de cirugía.

Cuando llegue al hospital ingresará. Será visitada por el anestesista. Cuando llegue al quirófano el cirujano le marcará las incisiones que le va a realizar. Se le colocará en la mesa de quirófano y el anestesista le administrará la medicación necesaria para tranquilizarla y dormirla.

La intervención dura aproximadamente 2 o 3 horas, dependiendo de la magnitud del problema. El cirujano separa la areola y el pezón de la piel subyacente y los traslada a la posición deseada. Para la reducción mamaria, se extirpa parte del tejido mamario y la piel del polo inferior de la mama.

Al final de la cirugía de insertan drenajes aspirativos para eliminar el posible sangrado o exceso de fluidos. La paciente se marcha a casa con los drenajes.

El cirujano cierra todas las incisiones por planos con suturas que se reabsorben y no hay que quitar y otras que se retirarán. Se coloca un vendaje adhesivo.

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Recuperación

Finalizada la cirugía, pasará unas horas en la sala de reanimación o recuperación. Cuando el anestesista lo considere, volverá a su habitación.

La reducción y la pexia mamaria no es una operación dolorosa. Durante las primeras horas del postoperatorio se le administrarán calmantes a través de los sueros. Cuando esté en la habitación los tomará por boca.

El día después, el cirujano le visitará y si hay problemas le dará el alta.

A los 2 o 3 días acudirá a la clínica para revisar y valorar la retirada de los drenajes.

A los 5 días acudirá a la consulta para revisión. Se quita el vendaje adhesivo y se cambia por un sujetador. A partir de la semana se comienzan a quitar los puntos desutura. Puede que si se mira a un espejo encuentre algún hematoma o cardenal en la piel de las mamas. No se preocupe, en una semana desaparecerán.

Durante unos meses, sobre las cicatrices llevará adhesivos (steri-strip). Las cicatrices irán madurando y gradualmente, con el tiempo, se notarán menos.

El sujetador deberá llevarlo día y noche durante 3 o 4 semanas. Después se lo podrá quitar para dormir, y más tarde, cambiarlo por otros. Este sujetador da firmeza y máximo soporte a las mamas tras la retirada del vendaje. Se notará las mamas tensas y duras un mes, pero gradualmente recuperarán su flexibilidad natural. Si el cirujano ha realizado incisiones verticales, éstas pueden permanecer arrugadas durante unos meses.

A los 6 meses, se habrán corregido.

A los 2 meses de la intervención ya se aprecia un resultado estético favorable en forma mamaria y flexibilidad. El cirujano a veces volverá a tomarle fotos para compararel resultado y poder valorarlo.

Si han existido problemas de sensibilidad, a los 3 meses es muy probable que los haya recuperado. Pasado este tiempo, es difícil esperar cambios.

Finalmente se recomienda continuar las exploraciones mamarias rutinarias.

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