Procedimiento quirúrgico mediante el cual se utiliza el tejido adiposo del propio paciente para rellenar otras zonas corporales (mamas, glúteos, nariz, pómulos, mentón…). Previo a la cirugía se realiza un estudio exhaustivo del paciente para ver su estado general; analítica, electrocardiograma y valoración por un anestesista son las pruebas que necesitamos.
Requiere una técnica muy cuidadosa, tanto en la extracción de grasa, como en la implantación de la misma para conseguir el mayor y más natural resultado posible. Se realiza un procedimiento similar a la liposucción con cánulas especialmente diseñadas para extraer microinjertos y un procesador de grasa que nos permite purificarla y mejorar sus condiciones para aumentar su calidad y viabilidad. Después de ser tratada, la grasa es infiltrada en las zonas deseadas. Es posible que algún porcentaje de la grasa infiltrada se reabsorba y precise reposición pasado algún tiempo. Puede realizarse con anestesia local y sedación y no suele requerir ingreso hospitalario. Pasada una o dos horas tras la cirugía, el paciente podrá regresar al domicilio recibiendo las pautas de seguimiento, curas y revisiones. En todo momento estará personalmente atendida por la Dra. Prieto.


La recuperación es bastante rápida aunque deberá llevar una prenda de presión algún tiempo. Unas leves molestias, similares a las agujetas en la zona donante de la grasa y en la que se injerta suelen ser normales, pero podrá realizar vida cotidiana inmediatamente.
